¡Buenos Días!

Os escribo desde la “tierruca”, porque nos hemos venido hasta aquí para ir cerrando cosas para el día B.

La verdad, que esto de casarte a dos horas de casa no es tarea fácil, y en muchos momentos parece que no avanzas nada y que no vas a encontrar lo que buscas, y nada va a ser como esperabas… (momento crisis total)

En un principio, habíamos pensado en hacer un montón de cosas nosotros, somos unos especialistas en eso de los DIY o hazlo tu mismo, y más cuando tienes cosas en la cabeza que nadie hace aún o que si lo hacen, cuesta un dineral. El problema es que hay que trasladarlo hasta allí, montarlo, y que funcione!!! Como ya os conté, nos casamos en una finca, y nos encantó la idea de poder decorarlo nosotros mismos y tener la libertad de hacer lo que “quisiéramos” durante ese día, pero es cierto, que te pones a pensar en que ese día que va a tocar hacer un montaje que ya quisiera el Circo del Sol, y te acojonas un poquito la verdad… Porque o me peino, o me pongo a mover cajas de madera…(gran dilema).

Pero aunque todo esto suene a desesperación total, os estoy escribiendo totalmente EMOCIONADA y FELIZ.

Hemos conocido a unos chicos súper profesionales y que son un encanto, que se van a encargar de parte de la decoración. ¡Os juro que somos almas gemelas! Cuando ví su web no me podía creer que todo lo que buscábamos, estuviera ahí, y sólo a 10 minutos de la finca en la que nos casamos. Nos lo han puesto muy fácil, así que vamos a externalizar todo ese tema.

No os quiero desvelar mucho todavía, ya que quiero que sea sorpresa, pero cuando pase el día B, quiero hablaros de todos los proveedores y las experiencias que hemos tenido, por si os puede ayudar si tenéis pensado casaros o hacer alguna celebración a lo grande.

También hemos conocido al Dj, que casualmente trabajaba en unos de los locales de moda de Santander del que estoy perdidamente enamorada y en el que ya tuve una boda, y me lo pasé p-i-p-a. Es muy de nuestro rollo, y se le ve muy profesional. Le damos mucha importancia a que sepa coger el feeling de los invitados y les sepa mantener activos durante todo el baile, que para que venga alguien a tirar de una lista de reproducción, ya pongo yo las mías de Spotify!

Otro de los grandes quebraderos de cabeza, era la peluquería… ¡Qué manía con querer hacer peinados “fifis” de señora mayor, leñe!

Quiero un peinado que me aguante todo el día (o que al menos se despeluje de forma digna) y que no me eche tropecientos años encima, o en su defecto, que no parezca que vengo de hacer la comunión (si tengo que elegir, prefiero esta última opción jajaja).

El “problema”es que nos casamos en un pueblo, en el que juraría que no hay peluquerías, y  lo de coger el coche ese día con los nervios no me convence mucho. Así que nos peinarán en la casona mientras disfrutamos de un té y de deliciosas tartas recién hechas, suena muy bien, ¿verdad?

También hemos cerrado todo lo referente a la fiesta de bienvenida de los invitados, ¡va a ser increíble! Nos lo están poniendo tan fácil y son tan agradables y atentos con nosotros, que ya hemos pensado en celebrar allí las bodas de plata ;P

El emplazamiento es inmejorable, un  palacio indiano del siglo XIX, situado en el corazón de Cantabria que además cuenta con un inmenso jardines salpicado por palmeras centenarias... 

Ella es una experimentada repostera, doy fé de que está todo buenísimo (demasiado), y todas las mañanas hace bizcochos, dulces y tartas caseras para los desayunos, que se pueden acompañar con sus magnificas mermeladas de frutas que recogen ellos mismos en el jardín. Ya os enseñaré el sitio más adelante, ya que es un Hotel Boutique ideal, al que podéis escaparos sin haceros falta una excusa, para disfrutar de un fin de semana perfecto.

Y ya por ultimo, hemos vuelto a pasar por la finca, ya han segado la hierba y han plantado flores en el camino de entrada… ¡está preciosa! Se nota que ya empieza la temporada de bodas al aire libre y tienen que estar listos para sorprender a novios e invitados.

Y esto es todo, que no es poco para dos días súper intensos de reuniones y pruebas… ¡Estamos encantados con el resultado! Y para rematar ha coincidido con una feria de sobaos pasiegos y quesadas que van a hacer que no salga del gimnasio la semana que viene, pero qué queréis que os diga, ¡que me quiten lo bailao!

Un beso enorme de una futura novia que se siente encantada 😉